La supervisión técnica es obligatoria por ley en Costa Rica: toda obra debe tener un profesional CFIA responsable de la inspección y de la bitácora. Su alcance es verificar que la obra se ejecuta conforme a planos y normativa.
La dirección de proyectos es opcional, pero es la que protege el negocio: integra alcance, tiempo, costo, calidad, riesgos, comunicación y stakeholders. Anticipa problemas; no los reporta.
La diferencia se ve en obras con problemas: el supervisor documenta lo que pasó (y eso protege al cliente legalmente), pero rara vez previene el desvío. El director sí anticipa y propone planes de recuperación. La mayoría de proyectos relevantes necesitan ambos roles, claramente diferenciados.

